¿Cómo será el retail en 2030?

En este post del blog de Grupo Andoca queremos profundizar en las tendencias que girarán alrededor del comercio para el año 2030. Para ello tomamos como base el estudio The Future of Retail, realizado por CBRE Research EMEA, en el que también veremos algunos cambios en los hábitos de consumo.

El retail es precisamente uno de los sectores en los que más incidencia tienen las nuevas tecnologías. De hecho, el uso de diferentes canales al mismo tiempo será la norma tanto para retailers como para consumidores.

¿Cómo será nuestra vida en 2030?

El informe The Future of Retail considera que se producirán los siguientes grandes cambios:

  • El centro de la ciudad será una zona sin coches. Cada vez más ciudades restringen el tráfico para ganar en calidad del aire. La peatonalización emergerá como un elemento clave en este proceso, y también en el placemaking de las grandes áreas urbanas, mezclando mejor los diferentes usos inmobiliarios.
  • El acceso a los bienes de consumo será más importante que poseerlos. Caerá la compra de vehículos porque la posesión pasará a empresas de grandes flotas de coches que en su mayoría funcionarán sin conductor. El uso del coche será más habitual dentro de la economía colaborativa, que se extenderá más allá del alojamiento, el transporte o el workplace.
  • Cambiará el proceso de fabricación de productos. Los procesos de manufactura volverán a sus países de origen. A la hora de elegir la ubicación, se deberá tener en cuenta que los plazos de entrega son cada vez más cortos, debido al deseo de los consumidores de obtener inmediatamente el producto. Crecerá también la producción a través de la impresión 3D y 4D.
  • La robótica y la automoción reemplazarán muchos puestos de trabajo. A medida que se abaraten los costes, su implementación será más común. Desaparecerán las tareas más rutinarias, repetitivas y con poca flexibilidad en su ejecución.
  • Compra lo que quieras, cómo y cuando quieras. Como estamos conectados 24 horas a Internet, las demandas de los consumidores será cada vez más exigente, tanto en el producto como en el proceso de entrega. La tienda física seguirá jugando un papel importante en la comunicación de la marca y en interactuar con el cliente.
  • Se simplificarán las devoluciones. Los retailers crearán soluciones más predefinidas para las devoluciones, incluyendo la fijación de fechas y ubicaciones para ello. Los coches autónomos recogerán los productos a devolver en las casas de las personas o en drop-off points.
  • Los centros comerciales solamente serán centros. Incluirán elementos de la vida cotidiana, mezclando oficinas, retail y residencial. Dejarán de limitar su oferta solamente al comercio o al ocio e incluirán nuevos servicios como oferta educativa, espacios de coworking, zonas de click & collect e incluso servicios de sanidad. Los que estén al aire libre ganarán popularidad y así el centro de la ciudad será más atractivo.
  • Los contratos de alquiler flexibles serán más comunes. Existirá un nuevo retailer que requerirá contratos de alquiler más creativos y menos rígidos, conviviendo con aquellos retailers que quieran condiciones fijas y plazos largos. Se introducirá la automatización de los contratos de alquiler, con las negociaciones llevadas a cabo a través de medios digitales. El registro de las condiciones se realizará a través de sistemas blockchain.
  • El Big Data y el Data Analytics profundizarán en el poder de la predicción. El avance de sensores conectados al Internet of things no parará de aumentar las posibilidades de cruzar datos. En consecuencia, el Big Data y las herramientas de Analytics conseguirán entender al consumidor con mucho más detalle. Los retailers de mayor éxito serán los que mejor analicen el Customer Data.
  • Las tiendas se convertirán en showrooms y zonas de experiencia de marca. Las tiendas tenderán a centrarse menos en las ventas y más en el servicio prestado y experiencia de usuario –showrooms, espacios para crear fidelidad, pasatiempos, etc.
  • Las tiendas físicas serán rediseñadas con tecnología digital. La realidad aumentada y la realidad virtual impactarán en la experiencia de compra y se utilizarán para limitar los costes de la tienda. Además, los probadores mejorarán la experiencia de compra, en vez de empeorarla. Los clientes podrán probar ropa en un entorno virtual, combinándola con artículos que ya tienen.
  • Ceñir la oferta al cliente será una expectativa básica. El deseo de las personas de expresar su personalidad e individualidad aumentará. Personalizar el producto o servicio será necesario para mantener la lealtad del cliente.

¿Qué te parecen estas tendencias para el sector retail en 2030? De esta propuesta de futuro se entiende que como norma general la tecnología ayudará a individualizar la oferta. Como conclusión del informe The Future of Retail, cabe destacar que los retailers se centrarán en entender las emociones de sus clientes. Su supervivencia depende de ello.

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